Con la llegada de un nuevo entrenador, Estudiantes ha cambiado su enfoque táctico en la liga. Este cambio se ha vuelto evidente en los últimos partidos, donde el equipo ha mostrado un estilo más ofensivo y dinámico. Los jugadores ahora se están posicionando en el campo de manera que maximiza su capacidad de ataque, mientras que la solidez defensiva sigue siendo una prioridad.
Uno de los cambios más notables ha sido el uso de una formación 4-3-3. Esta disposición permite que los mediocampistas, como A. Castro y M. Amondarain, controlen el juego desde el centro, distribuyendo el balón hacia las bandas. El trío de delanteros formado por B. Aguirre, L. Alario y otros crea múltiples opciones de ataque, generando oportunidades cada vez que el equipo avanza en el campo.
El estilo de juego ha incentivado a los laterales, particularmente a G. Benedetti, para que se sumen al ataque y proporcionen apoyo adicional. Durante el último duelo contra un rival local, por ejemplo, Benedetti hizo un par de incursiones efectivas que resultaron en tiros a puerta. Este enfoque ha tenido como resultado un aumento en la cantidad de goles marcados, contribuyendo al posicionamiento del equipo en la tabla.
Sin embargo, la transición no ha sido fácil. Algunas críticas han surgido sobre la fragilidad defensiva en ciertas situaciones. Aunque el equipo está generando más posibilidades ofensivas, la defensa tiene que ser más rigurosa para evitar dejar espacios. Aún así, los progresos en el juego de Estudiantes han sido evidentes y prometen un cierre emocionante de temporada.
Estudiantes de La Plata