El enfoque táctico de Estudiantes ha evolucionado, y ahora se centra en construir desde la defensa. Este estilo permite al equipo ser más versátil y dinámico en sus ofensivas. La clave de este sistema radica en la capacidad de los defensores para pasar el balón con precisión y moverse hacia adelante para apoyar a los mediocampistas. Esto ha abierto nuevas oportunidades para el ataque, permitiendo que jugadores como L. Alario y A. Castro se involucren más en la transición de defensa a ataque.

R. Borzone y S. Arzamendia, en particular, han desempeñado un papel crucial en esta estrategia, ya que sus habilidades para distribuir el balón y su comprensión del juego les permiten iniciar jugadas efectivas. La comunicación entre los jugadores es fundamental, y es evidente que han trabajado duro para coordinar sus movimientos. Este enfoque no solo refuerza la fortaleza defensiva, sino que también ofrece un cambio de juego impredecible en el centro del campo.

La táctica de Estudiantes ha sorprendido a sus oponentes, quienes a menudo no saben cómo reaccionar ante una defensa que se transita tan activamente hacia adelante. Conforme avanza la temporada, los cambios tácticos seguirán siendo necesarios, pero el estilo de juego actual ha inspirado confianza en el equipo y en su afición. Estudiantes está preparado para desafiar a sus rivales con esta nueva filosofía.