El ambiente estaba cargado de expectación mientras Estudiantes se preparaba para enfrentar a su eterno rival Gimnasia en el Estadio Jorge Luis Hirschi. Con la afición apoyando en las gradas, el equipo mostró un gran espíritu desde el principio. En el minuto 17, el delantero Lucas Alario abrió el marcador con un gol impresionante que dejó al público boquiabierto. La celebración estalló en la tribuna, llenando el ambiente de emoción.

A medida que avanzaba el primer tiempo, Estudiantes dominaba la posesión y creó varias oportunidades. La defensa, liderada por Santiago Arzamendia y Gimnasia, enfrentó dificultades contra los rápidos ataques de El Pincha. A pesar de las restricciones, Gimnasia logró igualar el marcador en el minuto 62, lo que tensó el ambiente del partido.

Sin embargo, la determinación de Estudiantes no se desvaneció. A falta de diez minutos para el final, un pase exquisito de Matías Amondarain encontró a Federico Basualdo, quien con un tiro preciso selló la victoria para El Pincha. La grada vibró con el grito de gol, y el ambiente se volvió electrizante. La victoria fue crucial para mantener el impulso del club en la liga.