Estudiantes de La Plata jugará la final del Clausura después de asestar un golpe, que será difícil de olvidar, a Gimnasia. El Pincha se impuso a domicilio en el clásico y el sábado se las verá con Racing para conquistar el título. Cetré, que ha marcado o asistido en cada una de las rondas finales del torneo, volvió a ser clave con un pase de gol. Los primeros 45 minutos, que arrancaron con algo de retraso tras el recibimiento de la afición plagado de papeles que inundaron la cancha, dejaron un juego de demasiado respeto por parte de ambos. Una batalla de trincheras en la que nadie lograba acercarse con peligro. Sólo en los últimos instantes, antes del descanso, creció el ritmo y Muslera dejó una soberbia estirada para evitar el tanto local. Justo antes, Insfrán también respondió de la mejor manera cuando fue exigido en uno de los pocos acercamientos del Pincha. En la segunda mitad la impresión general era de que algo inusual debía ocurrir para evitar alcanzar la prórroga y a los 62 minutos de juego Cetré se coló por la izquierda con un claro error de Giampaoli y asistió a Palacios, que finalizó de primeras para que Estudiantes asestase el primer golpe. Gimnasia se encontró esa desventaja de la nada y jamás logró reaccionar. El equipo se mostró muy plano y desnortado y fue Estudiantes quien insistió en la búsqueda de un segundo gol que dejase liquidada la eliminatoria.