En los últimos partidos, Estudiantes ha adoptado una táctica de doble mediocampista que ha mostrado ser efectiva. Este enfoque permite al equipo controlar el ritmo del juego y ofrece una estabilidad defensiva esencial. Con mediocampistas como M. Amondarain y A. Castro, el equipo puede alternar entre el ataque y la defensa de manera más fluida.
La clave de esta formación es cómo los dos mediocampistas interactúan entre sí. Organizan el juego desde el centro, distribuyendo balones a los delanteros y creando oportunidades. Además, su capacidad para retroceder rápidamente les permite apoyar a la defensa en momentos críticos. Esta flexibilidad táctica ha sido un factor clave en el desempeño de Estudiantes este año, permitiéndoles enfrentarse a diversos estilos de juego.
Estudiantes de La Plata